Enseñar a los niños a limpiarse solitos

Cuando tu hijo te haya dejado maravillado con sus habilidades con el orinal, llega el momento de dar juntos otro paso en su proceso de aprendizaje: limpiarse.

Ayuda a tu peque a sentirse limpio y fresco enseñándole a limpiarse el culete después de utilizar el orinal o el inodoro.

Ellos no pueden verse, por lo que es tarea tuya comprobar que están bien limpitos. Si aprende a limpiarse el culete correctamente, ambos tendréis la seguridad de que está y se siente limpio después de ir al baño.

A algunos niños les puede costar algo más desarrollar las destrezas motoras necesarias para limpiarse bien; es algo normal. Lo importante es acompañarles y reforzar su autoestima mientras tratan de hacerlo solos, y ayudarles a limpiarse cuando haga falta.

Cuándo empezar a enseñarles a limpiarse

Si tu peque aprendió a utilizar el orinal de muy pequeño, estará listo antes para limpiarse.

Que te avise de que ha terminado es un claro indicio de que está preparado para limpiarse solo. Saber que ha terminado y está listo para levantarse del orinal es todo un logro. Significa que las visitas al servicio pueden acortarse y que no gastarás más papel higiénico del necesario, al no limpiarle antes de que haya terminado realmente.

Aunque aún no esté listo para limpiarse el culete, empieza a enseñarle desde su primer intento en el orinal. Puede que limpies a tu niño o tu niña después de que haga pis, pero sentirse limpio después de un pis es una pequeñez comparado con limpiarse bien después de hacer caca.

Describe lo que haces mientras le limpias, para que empiece a asociar el acto de limpiar con la sensación de limpieza. De este modo aprende el valor de limpiarse bien, incluso antes de ser él o ella quien lo intente.

Enseñar a tu peque a limpiarse bien el culete

Enseñar a tu hijo o hija a utilizar el papel higiénico correctamente es un paso importante. Te contamos cómo animar a tu peque a llevarlo a cabo y ser cada vez más autónomo para ir al baño.

Tira del rollo, corta un trozo y dóblalo – Comprueba que llega al portarrollos o dile que utilice un rollo suelto colocado a su alcance. Muéstrale que se corta y dobla fácilmente.

El papel, mejor doblado – Pon el papel doblado sobre la palma de su mano para que practique. No hagas una bola, la idea es cubrir la mayor área de su culete posible y evitar que se manche las manos.

Dirígete a la zona – Asegúrate de que aplica el papel a la zona correcta. Esto puede ser algo complicado, y pone a prueba la coordinación y la psicomotricidad fina de tu peque. No todos los niños se llegan al culete. No es algo infrecuente, no te preocupes. Sigue intentándolo y oriéntale hasta que pueda llegar. Esta dificultad puede prolongarse hasta casi los seis años; puede llevar su tiempo.

Limpia de adelante hacia atrás – Esto es especialmente importante para las niñas; explícale que es más higiénico limpiarse de adelante hacia atrás.

La prueba del algodón – Comprueba el papel para ver si está limpio y tíralo al retrete.

Insiste hasta que esté limpio – Repite la operación hasta que el papel salga limpio.

Tira de la cadena – Tu peque se sentirá satisfecho si tira él mismo de la cadena después de hacer caca.

Lávate las manos – Este es un paso muy importante y debe ser siempre parte del ritual.

Limpieza en niños y niñas

Tanto los niños como las niñas deben limpiarse de adelante hacia atrás. Es la opción más higiénica y también la más efectiva. Es especialmente importante para las niñas aprender a limpiarse de adelante hacia atrás. Las heces contienen bacterias que pueden provocar infecciones urinarias si acceden a la uretra.

Trucos y consejos para limpiarse

Enseñar a tus hijos a limpiarse no tiene mucho misterio, pero que dominen la técnica lleva su tiempo, especialmente si aún están perfeccionando sus habilidades de coordinación. Ten paciencia y anímales durante el aprendizaje. Haz hincapié en la importancia de obtener esa sensación de limpieza; tu peque verá (y notará) los beneficios.

Hablar de la importancia de limpiarse

No es necesario entrar en mucho detalle en esta etapa. Parte de lo que tu peque ya sabe sobre la importancia de lavarse las manos y bañarse para mantener alejados a los desagradables gérmenes y aplícalo a tener el culete limpio. Cómo plantees el tema es importante, ya que tu peque podría ver el proceso de limpiarse bien como una tarea y resistirse a hacerlo adecuadamente.

¿Cuánto papel higiénico debe utilizar tu peque?

Aunque no sepas cuánto papel exactamente necesita un niño para limpiarse bien, debes explicarle que no se debe malgastar. Una posibilidad es hacer una marca con un rotulador en los azulejos, para que si tu peque tira del papel higiénico más abajo de esa marca antes de cortar un trozo, puedas decirle que está desperdiciándolo.

¿Deben los niños utilizar papel higiénico húmedo?

Es importante que los niños se familiaricen con el papel higiénico para limpiarse el culete después de hacer caca, pero también puedes indicarles que terminen con una toallita para WC. De esta forma ambos os aseguráis de que se limpia adecuadamente.

No obstante, tu hijo debe ser consciente de que no siempre tendrá a mano toallitas; pueden acabarse o puede que no esté utilizando el baño de casa. Es igual de importante conseguir esa sensación de limpieza con el papel higiénico.

¿Hemos terminado?

Conseguir que tu hijo se limpie bien no ocurre de la noche a la mañana. Tendrás que estar por allí cerca durante un tiempo para asegurarte de que puede hacerlo solo. Cuando tu hijo haya terminado de limpiarse, puede comprobar contigo si el resultado es satisfactorio.

Puedes o bien terminar la limpieza y hacerle observaciones con delicadeza o felicitarle si ha hecho un buen trabajo. Es importante que sea consciente de las expectativas y que tú modules las tuyas prestándole asistencia y apoyo.

Enseñar a un niño a limpiarse cuando ha terminado de hacer sus cosas en el orinal o el retrete es un reto que tiene su recompensa, como lo fue conseguir que se sentara en un principio. Alégrate de que tu peque demuestre confianza suficiente para ocuparse de una tarea tan importante y ayúdale a desarrollar las destrezas necesarias para llevarla a cabo.