Cómo quitar el pañal fuera de casa

Estar fuera de casa puede ser todo un reto para los padres en proceso de quitar el pañal a sus hijos. Los peques deben aprender a utilizar el orinal o el inodoro en cualquier situación, pero la idea de un baño público y de un culete mojado no resulta muy alentadora en un principio.

Salir cuando le estás quitando el pañal no tiene por qué ser estresante; existen muchas formas de aumentar las posibilidades de salir victoriosos de la experiencia.

La clave está en la preparación, ya se trate de unas vacaciones o simplemente de coger el autobús o ir al parque de la esquina. Recuerda: habrá accidentes cuando estéis fuera de casa.

Con un poco de perseverancia y mucha calma puedes ayudar a tu hijo a sentirse limpio y seguro mientras le coge el tranquillo a eso de ir al baño como los mayores.                                                                          

Quitar el pañal fuera de casa

Si los primeros pasos de tu bebé te parecieron un momento importante, la primera vez que salga de casa con ropa interior en lugar de pañal te parecerá algo colosal.

No obstante, llega un momento en el que todos los pequeños aprendices necesitan pasar por la experiencia de hacer sus cosas fuera de casa. Identificar las señales de que es el momento adecuado para empezar a quitarle el pañal puede ayudar a que tus primeras salidas sean un éxito; tu peque debe ser consciente de cuándo necesita hacer pis o caca y ser capaz de decirlo.

Te planteamos una serie de sencillos pasos que te ayudarán a quitarle el pañal cuando estéis fuera de casa:

    • Llévate el orinal. Lleva el orinal cada vez que salgáis para que comprenda que este nuevo sistema es el que quieres que utilice cada vez que necesite hacer pis o caca. Empieza con una salida breve, como un paseo hasta el parque, donde resulta fácil gestionar un escape. Lo siguiente puede ser hacer una visita a unos familiares.

    • Desplazaos más lejos. Una vez que tu peque se haya habituado a corretear sin pañal, prueba a ir al supermercado, un centro comercial u otro lugar donde haya baños. Cada paso debe planificarse cuidadosamente, pero eso no significa que debas preocuparte. Recuerda que ir al baño es motivo de celebración, estéis donde estéis.

    • Estate pendiente de todas las oportunidades para ir al baño. Mientras hacéis las compras, pregunta a tu hijo cómo se siente y hazte un mapa mental de todos los baños públicos para cuando necesite ir al baño. "Aguantarse" en esas fatídicas salidas es una nueva habilidad que tu peque puede encontrar estresante en un principio, así que trata de tranquilizarle.

    • Prepárale para utilizar un baño público. Es posible que estos baños le resulten inquietantes: son espacios que pueden ser muy ruidosos y estar llenos de gente, y el wáter es más grande que su orinal. No obstante, utilizar un baño público mientras aprende a utilizar el orinal no es misión imposible. Cómo hacerlo dependerá de tu hijo/a. Unos prefieren utilizar su orinal de siempre dentro del cubículo cuando estéis fuera, mientras que otros querrán aprender directamente a utilizar el retrete. Puede ser de gran ayuda llevar contigo algo más de equipo como un reductor o un banquito para subirse.

Quitar el pañal en viajes largos

Muchos padres piensan en quitar el pañal durante el verano, cuando los niños no llevan tantas capas de ropa. Dado que el aprendizaje puede llevar entre tres y seis meses, puede darse el caso de que coincida con tus vacaciones.

Si te enfrentas a la tarea de quitarle el pañal durante las vacaciones, seguramente te surgirán muchas preguntas como, por ejemplo, si puedes subir un orinal al avión. La buena noticia es que, efectivamente, puedes. Muchos padres se llevan un orinal portátil que cabe en el equipaje de mano. Otros optan por un reductor plegable que puede colocarse sobre el inodoro del avión para facilitarle las cosas a su peque.

No obstante, no pasa nada por recurrir a los pañales en los vuelos nocturnos si os encontráis al principio del proceso de aprendizaje. La mayoría de los niños mojan la cama; es algo totalmente normal, ya que adquieren el control de la vejiga antes por el día que por la noche.

Anima a tu peque a ir al baño antes de salir de casa, subir al avión o montar en el coche o el tren. Planifica visitas regulares al servicio. En lugar de dejar que sea tu peque quien te diga que necesita utilizar el orinal, programa un temporizador.

Disponer de un kit de viaje para pequeños aprendices resulta útil para preparar los viajes largos y tener a mano todo lo necesario para facilitar las cosas a mamá, a papá y a los peques. Este kit puede consistir en:

    • Un orinal portátil o un asiento para WC.

    • Un protector de asiento de coche, para mayor tranquilidad.

    • Ropa de cambio.

    • Una bolsa impermeable para guardar todo lo que se moje.

    • Gel hidroalcohólico y papel higiénico o toallitas de WC para que tu peque aprenda a estar limpio y fresco.

Cuando hagáis un viaje largo en coche, las paradas para usar el orinal no tienen por qué ser necesariamente en una gasolinera. Al fin y al cabo, tu hijo no tendrá ningún problema en hacer sus cosas en cualquier sitio, siempre que sea seguro.

Para cuando vayáis a la playa, debe saber para qué sirve el orinal. Si le preguntas a tu pequeño aprendiz dónde guardar el orinal durante el viaje, le resultará más fácil recordar que está ahí; si no lo ve, puede que le distraigan más los castillos de arena.

Consejos para viajar mientras le quitas el pañal

Salir de viaje con peques que están aprendiendo a utilizar el orinal es un gran paso para ellos y para ti, y puede resultar un tanto abrumador. Hemos reunido algunos consejos para ayudar a tu hijo a cogerle el tranquillo al orinal y no tener escapes cuando estéis fuera:

    • Tómatelo con calma – Aprender a utilizar el orinal es una maratón, no un sprint, y cada niño es un mundo. Tu peque se adaptará mejor si vais poco a poco; empezando por llevar el orinal del cuarto de baño a otros lugares familiares, como la casa de la abuela o el parque.

    • Sé consciente de sus sentimientos – Los niños son muy receptivos al estrés durante el proceso de dejar el pañal, y a algunos les puede dar miedo hasta el hecho de tirar de la cadena. Trata de reconfortar y tranquilizar a tu hijo.

    • Sé consecuente – Si tu peque va a la guardería o suele cuidarle un familiar, explícales tus métodos para dejar el pañal para que ellos también puedan utilizarlos.

    • Evita los pañales – Por tentador que resulte volver a los pañales durante las vacaciones o en días importantes, esto podría confundir a tu hijo. Cuando empiece a acostumbrarse al orinal, los pañales ya solo deben ser para la noche.

    • Va a haber algún escape – Los escapes forman parte del proceso de dejar el pañal, especialmente cuando el niño no se encuentra en su entorno habitual. De hecho, tener algún escape puede ayudar a los niños a comprender lo que es estar y no estar limpios y secos. Los protectores para asientos y la ropa de cambio serán de ayuda en esos momentos.